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Letra y traducción de una canción que refleja mucho de lo que pasa en una mujer maltratada. También está el enlace del video. El arte refleja la realidad.
NO PERMITIRÉ CAUSARLE TANTA TRISTEZA A MI CORAZÓN.
NO ROMPERÉ DE LA FORMA EN QUE TÚ LO HICISTE.
CAÍSTE TAN FUERTE.
HE APRENDIDO EL CAMINO DIFÍCIL
PARA NUNCA DEJARLO QUE LLEGUE TAN LEJOS.
POR TI
NUNCA ME DESVÍO LEJOS DEL CAMINO.
POR TI
APRENDÍ A JUGAR DEL LADO SEGURO PARA NO SALIR HERIDO.
POR TI
ENCUENTRO DIFÍCIL CONFIAR NO SÓLO EN MÍ, SINO EN TODOS LOS QUE ME RODEAN.
POR TI
TENGO MIEDO.
PIERDO MI CAMINO
Y EN SEGUIDA TÚ ME LO SEÑALAS.
NO PUEDO LLORAR
PORQUE CONOZCO ESA DEBILIDAD EN TUS OJOS.
ESTOY FORZADO A FINGIR
UNA SONRISA, UNA RISA TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA.
MI CORAZÓN POSIBLEMENTE NO PUEDE HABLAR
CUANDO EN PRINICIPIO NI SIQUIERA ESTABA ENTERO.
POR TI
NUNCA ME DESVÍO LEJOS DEL CAMINO.
POR TI
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APRENDÍ A JUGAR DEL LADO SEGURO PARA NO SALIR HERIDO.
POR TI
ENCUENTRO DIFÍCIL CONFIAR NO SÓLO EN MÍ, SINO EN TODOS LOS QUE ME RODEAN.
POR TI
TENGO MIEDO.
TE VI MORIR.
TE ESCUCHÉ LLORAR TODAS LAS NOCHES EN TUS SUEÑOS.
YO ERA TAN JOVEN.
DEBERÍAS HABER HECHO OTRA COSA QUE APOYARTE EN MI.
NUNCA PENSASTE EN OTRA PERSONA.
SOLAMENTE VISTE EL DOLOR.
Y AHORA LLORO EN EL MEDIO DE LA NOCHE
POR LA MISMA MALDITA COSA.
POR TI
NUNCA ME DESVÍO LEJOS DEL CAMINO.
POR TI
APRENDÍ A JUGAR DEL LADO SEGURO PARA NO SALIR HERIDO.
POR TI
INTENTO LO MÁS QUE PUEDO PARA OLVIDAR TODO.
POR TI
NO SÉ CÓMO DEJAR QUE ENTRE ALGUIEN MÁS.
POR TI
ESTOY AVERGONZADO DE MI VIDA PORQUE ESTÁ VACÍA.
POR TI
TENGO MIEDO.
POR TI.
POR TI.
Para ver el video: Because of you
Para escapar de la violencia intrafamiliar toda víctima deberá reaccionar tomando medidas concretas que le ayuden a manejar sus temores y reforzar su seguridad:
- Interiorícese de las acciones para minimizar los riesgos que pueden tomarse y los derechos que posee según la legislación vigente.
- Pida apoyo a personas de su confianza.
- Identifique y contacte centros de atención y organizaciones a los que puede acudir.
- Quienes le rodean (familiares, amistades, vecinos, compañeros de trabajo) le ayudarán a enfrentar el proceso, muchos le agradecerán la oportunidad de hacerlo.
Si usted no es un profesional relacionado a la problemática familiar, su misión se limita a brindarle apoyo a la víctima y denunciar las situaciones de maltrato a las autoridades y especialistas competentes. Esto sin embargo, no es menos importante y por el contrario es, en muchas ocasiones, la intervención que hace la diferencia entre mantener o detener una situación de violencia intrafamiliar.
Para apoyar adecuadamente:
- Interiorice que las víctimas no son masoquistas, sino que quedan atrapadas en el ciclo de la violencia y comúnmente se identifican con el agresor como defensa.
- Preséntese como una persona preocupada, interesada por su salud y bienestar y dispuesta a ayudar y brindar apoyo.
- Asegúrele confidencialidad a la víctima para que sienta confianza de hablarle abiertamente,
- Procure tener el tiempo necesario para la conversación y busque un lugar privado para tenerla.
- Anímela a hablar pero no la presione, si ella no le ha sugerido el tema del abuso, usted no lo haga directamente, utilice preguntas abiertas y facilitadoras que la ayuden a pensar y ordenar sus ideas como: Te veo preocupada(o), ¿Tienes algún problema en casa?, ¿Te ha pasado algo que te hace sentir mal?, ¿Cómo van las cosas en la familia?
- Espere las respuestas y escuche con atención, intente comprender no solo lo que dice sino también lo que siente.
- Hágale saber que la escucha, le cree y entiende.
- Apóyela sin juzgarla, emitir juicios y sin poner en duda su interpretación de los hechos.
- Preocúpese de mantener, para facilitar la comunicación, un correcto leguaje corporal (contacto visual, tono de voz suave, gestos acogedores, postura receptiva) y una actitud empática.
- Si habla con un niño o niña utilice palabras simples, oraciones cortas y preguntas sin negativos.
- Si la víctima le ha reconocido su condición de tal no muestre pánico, incredulidad o shock.
- Hágale saber que está bien que lo cuente, que su situación tiene remedio y que la toma de conciencia es el primer paso para salir de la violencia.
- Alerte a la víctima sobre los riesgos que corre, ella no puede cambiar el comportamiento de su agresor y las disculpas o promesas no detendrán la violencia.
- Indíquele que su seguridad y salud son la primera prioridad y que por lo tanto debe protegerse y cuidarse.
- Anímela a buscar ayuda profesional tanto psicológica como jurídica.
- Ofrezca su compañía, déle el tiempo que necesite para tomar sus propias decisiones, acepte su ritmo.
- Aún cuando no esté preparada para hacer cambios fundamentales en su vida, no le quite el apoyo y siempre agradézcale que haya confiado en usted.
- Déjele un número de teléfono o forma de comunicarse para conversar o saber cómo está.
Evite consejos que puedan resultar dañinos o peligrosos:
- No la rescate tomando decisiones por ella.
- No se ofrezca para hablar con la pareja y arreglar las cosas.
- No la incite a aceptar la situación a causa de los niños.
- No la invite a poner un poco más de esfuerzo, sacrificio y paciencia.
- No pierda de vista que es su salud y su vida las que están en peligro.
Cuando el abusado sea un menor de edad, anciano o discapacitado con determinados grados de dependencia, asegúrese además de hacerle saber que el abuso es ilegal, que va a hacer lo mejor para ayudarlo y protegerlo, que respetará su intimidad y sólo se lo hará saber a las personas adecuadas para ayudarlo, recuerde que el rol de investigar le corresponde solo a las autoridades competentes, a quien se entera o sospecha del abuso le corresponde informar y hacer o facilitar la denuncia.
Fuente: Violencia Intrafamiliar
Estatua de una adolescente,esclavizada en la “trata de blancas”
Niña embarazada de 11 años,año 1871.
La prostitución infantil suele abundar en países, regiones, estados, provincias, más pobres. Cuando hay Abuso sexual de niños, en este último quizá no se pueda considerar como Prostitución ya que en el caso del Abuso sexual el abusado (víctima) no recibe ningún tipo de pago. Cuando se presta el servicio sexual por un infante a cambio de un pago se habla de prostitución infantil
La prostitución infantil está prohibida en la gran mayoría de los países.
La prostitución infantil se daría principalmente por la pobreza extrema en algunas zonas de países desarrollados, y en países subdesarrollados.
Investigaciones llevadas en la Universidad de Guadalajara demostraron que, en México, la prostitución infantil es un grave problema del cual no se escucha mucho, un sin número de mafias están detras del “negocio”. Los consumidores, generalmente, son países ricos y los proveedores son países pobres.
La investigación demuestra que hay muchos factores que obligan a los menores de edad a prostituirse. Se demuestra que la mayoría de estos son las necesidades económicas en el hogar, la huida de casa y la búsqueda de auto sustento, la drogadicción, la explotación por parte de un proxeneta. Las consecuencias que este abuso puede traer a los niños son: drogadicción, suicidio, asesinatos, depresión, alcoholismo Las victímas de este abuso ademas de ser prostituidas son vendidas en el exterior.
Vivimos en una sociedad violenta.
Basta con ver los noticieros de television para comprobar esa realidad.
Hoy sabemos que la violencia ha invadidotambién el ambito de la familia.
Se define como violencia familiar todo acto de agresión fisica,psicologica o sexual que ocurre dentro del hogar y/o la familia.Puede tratarse de abuso fisico (golpes); abuso psicologico (amenazas,descalificaciones,celos);abuso sexual (asedio o violación) o abuso financiero o negligencia (privar de alimentos y cuidados a una o más personas.
Derechos Humanos
Nadie tiene el derecho de abusar de otro ser humano,en la familia o fuera de ella.Las victimas de la violencia domestica pertenecen a todas las edades,culturas y grupos sociales,y comparten sentimientos de culpa,impotencia,temor y vergüenza.Cuando estos hechos toman un caracter permanente,se configura una situación de maltrato infantil,de violencia conyugal o de maltrato a los ancianos,entre otros casos.
Secretos de familia
Durante mucho tiempo este tipo de problemas se vivió en secreto y las victimas no recibian ningún tipo de ayuda. En las ultimas decadas se han creado programas de atención y prevención de la violencia domestica,tanto en el orden estatal como a través de diversas fundaciones particulares. Equipos interdisciplinarios intentan ayudar a quienes viven estos conflictos y los acompañan en un proceso integral de atención y apoyo hasta superar el problema.
En America latina,no se encara abiertamente y no existen politicas integrales ni recursos suficientes para frenarlo. Sin embargo,en las comunas o municipios,las oficinas de la mujer han iniciado experiencias en el tratamiento del problema y,también,han difundido la utilización de lineas telefónicas especiales para relizar denuncias.
Las causas del maltrato infantil
El psicologo Jorge Barudy,experto en la terapia familiar,sostiene que el maltrato infantil,los abusos sexuales y sus consecuencias son el resultado de un sistema en que los adultos abusan de su poder y utilizan a los niños para satisfacer sus necesidades o resolver conflictos. Se refiere a esto como “dictaduras familiares”.
Entre los deiversos factores socioeconómicos y culturales que originan este problema está la existencia de creencias que justifican la violencia y el abuso en las relaciones con los niños, y que ubican a éstos como obstáculos para el bienestar material por los gastos que deben hacerse para su alimentación y educación. Padres que provienen de un medio cultural rígido o que a su vez fueron golpeados o abusados de niños tenderán a reiterar ese comportamiento.
Los efectos
Los niños golpeados desarrollan problemas de conducta: son agresivos,tímidos o hiperactivos, y se relacionan mal con otros niños, a la vez que bajan su rendimiento escolar. Un niño o una niña abusado sexualmente ve interrumpida su infancia y sufre traumas que perduran en el tiempo. Detrás de la prostitución infantil,de adolescentes delincuentes o drogadictos, hay una historia familiar y social de abuso de poder y de violencia.
En el caso de las mujeres que experimentan violencia,el efecto causado es de miedo,indefensión,vergüenza y culpa, y muchas veces sufren de depresión y angustia. Pocas veces las víctimas denuncian a los autores de esos hechos,que generalmente son sus meridos.Los hombres experimentan emociones entre las que resalta la rabia,y,por lo general;abusan del alcohol o las drogas.
La legislación
Una atención integral del problema requiere adecuar las legislaciones para que contemplen este tipo de delitos. En la Capital Federal,por ejemplo,la legislatura de la ciudad estudia un proyecto de ley presentado por Abel Fleitas y Gustavo Béliz contra la violencia familiar,con programas gratuitos de protección y tribunales de vecindad destinados a analizar las denuncias en primera instancia.
La crisis necesaria
La denuncia del maltrato provoca una crisis familiar,que es necesaria para comenzar a trabajar en la protección de la victima y para el inicio de una terapia para la familia y para el agresor.Para situaciones graves,es necesario contar con albergues para las víctimas.
Se requiere una ayuda terapéutica de largo plazo,que mezcle la firmeza para proteger y hacer respetar los derechos de los afectados (generalmente niños o mujeres) con una actitud comprensiva y de respeto hacia todos los integrantes de la familia,para romper el circulo vicioso de maltrato,temor y vergüenza que se ha crado.Los terapeutas enfatizan la necesidad de creer a los niños cuando cuentan en la escuela o en el consultorio problemas de abuso sexual.
¿Como actuar en una emergencia?
..Solicitar apoyo e información en su comuna o centros de atención de salud
..Comunicarse con las organizaciones comunitarias o redes que se ocupan del problema.
¿Es usted victima de malos tratos?
La persona que usted ama….
…¿se opone a sus relaciones con su familia y amistades?
…¿se pone irascible fácilmente luego de beber o consumir drogas?
…¿la golpea,patea o muerde,a usted o a los niños?
…¿la acusa constantemente de ser infiel?
Si su respuesta a estas preguntas es “sí”,pida ayuda.
Direccionario:
Violencia familiar.
Hospital de Niños Ricardo Gutierrez:
Gallo 1330,
Capital Federal.
Tel: 4962-9280/81 o 4963-5931
Que la violencia no te sea familiar
Por Sara Lovera, desde México | 17.1.2008
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) resolvió presentar una demanda contra el Estado Mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por los casos de tres víctimas de feminicidio en Ciudad Juárez, Chihuahua. Es el primer caso de violación a los derechos humanos de las mujeres que se presenta ante este tribunal internacional.
“Con esta demanda, las familias de tres asesinadas en el caso conocido como “Campo Algodonero” tendrán la posibilidad de acreditar, ante esta instancia internacional, las múltiples violaciones a los derechos humanos cometidas por el Gobierno Mexicano en relación con el feminicidio, por no cumplir sus recomendaciones”, explicó Karla Michel, abogada que desde hace cinco años promueve la justicia para una de las víctimas de Ciudad Juárez.
La demanda contra México fue interpuesta el pasado 4 de noviembre ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, un organismo independiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) con sede en San José, Costa Rica.
Será la primera ocasión en que esa instancia analice un caso de asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, donde -según cifras oficiales- más de 352 mujeres fueron ultimadas en los últimos 14 años y también, por primera vez, examinará un caso cuyo tema central es la violencia de género, explicó la abogada Michel, actual asesora en violencia de género del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal, capital de la república mexicana.
Precisó que la CIDH actúa y recurre a la Corte Interamericana de Derechos Humanos cuando los Estados, como México, hacen caso omiso de las recomendaciones que ha establecido previamente en un informe de fondo. Hizo notar que México aceptó la competencia de la Corte Interamericana en 1998.
La demanda se refiere a casos que fueron presentados por separado, pero que están relacionados, por tratarse de la desaparición y el homicidio de tres mujeres en Ciudad Juárez, dos de ellas menores de edad, entre septiembre y noviembre de 2001.
La CIDH tomó en cuenta, de acuerdo con el documento de aceptación, que el caso se basa en la denegación de justicia por parte del Estado mexicano, la falta de políticas de prevención de la violencia contra las mujeres y el conocimiento de las autoridades estatales de la existencia en Chihuahua de un patrón de violencia contra mujeres y niñas.
En Ciudad Juárez, las primeras denuncias de feminicidio se formularon en 1993, por lo que la CIDH, que ha recibido múltiples informes y ha dado seguimiento al caso “Campo Algodonero”, sustanció la falta de respuesta de las autoridades frente a estos asesinatos y desapariciones, por lo que considera negligencia en la investigación de los homicidios.
El documento añade que tampoco se ha realizado la reparación adecuada en favor de sus familiares.
Al resumir los hechos, Michel señaló que, el 6 de marzo de 2002, la CIDH recibió tres denuncias por la responsabilidad internacional de México ante las irregularidades en la investigación de lo sucedido a Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera Monreal (15) y Laura Berenice Ramos Monarrez (17), desaparecidas en 2001 y halladas asesinadas a principios de noviembre de ese año.
Los peticionantes argumentan que las autoridades gubernamentales ‘no han hecho todo lo que podían hacer para esclarecer la muerte’ de las tres jovencitas y ‘dar una explicación clara y verídica sobre esta violación’ de derechos. Indican, asimismo, que ‘la ineficacia en las investigaciones demuestra la poca voluntad del Gobierno para esclarecer estos crímenes y prevenirlos’.
Tras declaraciones y la creación de instancias y programas en Ciudad Juárez, las autoridades alegan que han ‘redoblado esfuerzos’ para agotar todas las hipótesis que conlleven “a localizar y comprobar la probable responsabilidad’ de los autores, y consideran que las investigaciones ‘han sido eficientes’ en la medida en que varias personas están cumpliendo penas.
También afirman que ‘en ningún momento se ha minimizado la problemática que viven las mujeres en Ciudad Juárez’.
Los hechos
Los días 6 y 7 de noviembre de 2001 fueron encontrados ocho cuerpos en el terreno conocido como “campo algodonero”, en Ciudad Juárez. La Procuraduría General de Justicia en Ciudad Juárez inició la investigación por los delitos de homicidio y violación.
Fueron detenidos Víctor J. García Uribe (El Cerillo) y Gustavo González Meza (La Foca), a partir de declaraciones autoinculpatorias y las de una supuesta testigo.
La identidad de las víctimas también fue establecida a partir de las “confesiones” y vestigios en el lugar. Una de ellas fue presentada como Esmeralda Herrera Monreal, reportada como desaparecida el 29 de octubre del mismo año.
Durante la investigación previa, los peritos oficiales solamente realizaron la necropsia de ley, que consistió en una descripción del estado del cuerpo de cada una de las víctimas, sin abundar en su identidad ni el modo y causa de las muertes.
En forma irregular, los dictámenes en antropología forense, criminalística y genética forense, destinados a corroborar la identidad de las víctimas y las causas de muerte, se fueron agregando a la causa penal, cuando cinco días después del hallazgo las autoridades ministeriales ya habían asignado una identidad a cada víctima.
Al comparecer por vez primera ante un juez, ambos inculpados denunciaron haber sido torturados física y psicológicamente por los policías judiciales y otros funcionarios de la Procuraduría, para firmar confesiones en las que reconocían a las víctimas. A Víctor y Gustavo les fueron tomadas fotografías poco después de la tortura, en las que aparecen las lesiones provocadas.
No obstante, el juicio siguió su curso. El 8 de febrero de 2002, Gustavo González murió en prisión después de una operación por hernia inguinal y en condiciones aún no aclaradas. Anteriormente, su abogado fue asesinado por agentes de la policía judicial, quienes “justificaron” los hechos, señalando que lo habían confundido con un delincuente fugitivo.
Los familiares de las víctimas en ningún momento fueron tomados en cuenta por las autoridades en las investigaciones, ni en el proceso penal. La madre de Esmeralda, como otras madres de víctimas, no vio el cuerpo de su hija.
El 13 de octubre 2004, después de cuatro años de proceso, Víctor Javier García Uribe fue condenado a 50 años de cárcel. El caso fue informado a diversos organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, que documentaron y se pronunciaron en varias ocasiones sobre las múltiples irregularidades y violaciones cometidas.
Declaraciones públicas de fiscales y peritos que intervinieron en la investigación dan cuenta de que fueron obligados, por órdenes del Procurador, a “armar” el expediente y fabricar culpables, para evitar la presión social. De acuerdo con esos testimonios, los nombres fueron puestos en cada uno de los cuerpos encontrados, a partir de una lista de jóvenes recién desaparecidas, de manera que las fechas de desaparición coincidieran con el estado de los cuerpos, no por deducción científica.
El 14 de julio 2005, el tribunal de apelación decretó absolver a Víctor Javier García por falta de elementos en su contra, lo que implicó la reapertura de las investigaciones. Para la madre de Esmeralda (y otras madres en el caso), significó confirmar que los hechos siguen impunes, dudar nuevamente de la identidad de los cuerpos presentados y ratificar que la actuación de las autoridades había sido un montaje intencional e interesado.
Extraído de Artemisa Noticias
Por Gabriela Barcaglioni | 9.1.2008
E
n una de las primeras columnas de esta serie se comparaban las estadísticas con las fotografías, porque ambas muestran algo más de lo que se puede ver a simple vista, permiten hacer análisis, vincular elementos, establecer conclusiones, buscar referencias. La intención es lo que cambia la superficialidad por reflexión, en el caso de estas líneas, un intento por poner al descubierto la vulnerabilidad de las mujeres, señalarla.Una primera observación que permiten los datos que se fueron haciendo durante el año tiene que ver con la edad de las mujeres asesinadas, como en años anteriores la mayor cantidad de los femicidios tienen como protagonistas a mujeres entre los 15 y 24 años.
En el 2007, el 33,6 por ciento de las mujeres asesinadas tenían entre 15 y 24 años; también en este intervalo se concentraban la mayor parte de los 197 femicidios, (31 por ciento), registrados entre el 2004 y los primeros seis meses del 2007.
Con respecto a las edades, hay otro dato interesante que surge del relevamiento y es que el 12 por ciento de los casos tiene por protagonistas a menores de 15 años.
Es el caso de Paula Stefania Alvarez asesinada junto a su tía Micaela Belén Soraire de 12 años y su abuela Nancy Ruiz de 43 años por Héctor Rolando Audi, quien ingresó a la vivienda ubicada en el Barrio Vidal de San Miguel de Tucumán, cuando la mujer y los chicos estaban almorzando y comenzó a efectuar disparos con una escopeta de caños superpuestos calibre 12. Audi, señalan las crónicas periodísticas era pareja de Nancy Ruiz.
También el de Camila Blanco de 10 años, asesinada por su padre en Rosario, quien días después de confesar la violación y homicidio de la pequeña apareció muerto en la celda donde estaba detenido. Periodísticamente se informó que Diego Blanco, el asesino, se había suicidado.
Historias similares no solo coincidentes en la temprana edad en que fueron asesinadas son las de Romina Gutiérrez de 11 años, Adriela Hernández de 7 años, María Isabel Jiménez de 13, Camila Quintanilla de 12 años, Micaela Reyna de 11 años, Luzmila Sandoval de 5 años y su hermana Micaela de 8 años.
Ambos datos podrían ser el punto de partida para la elaboración de campañas de prevención. Tal vez de concientización para las jóvenes que entre los 15 y los 24 años inician relaciones sentimentales, para hacer que tomen conciencia que algunos gestos que suelen ser considerados como actitudes de protección, de cuidado son actos de violencia que vulneran su autonomía, sus decisiones, su voluntad: “no vayas con ellas, quedate conmigo”, “cuando salís sola no uses minifalda” pueden pasar como simples anécdotas de celos, pero no lo son.
En el otro caso, en relación a las niñas y los niños trabajar interdisciplinariamente el abuso y maltrato infantil con la violencia de género.
En tal sentido las escuelas, la comunidad educativa funcionan como censores que puede alertar frente a situaciones de violencia.
Para dar marco general a la observación mínima que esta columna plantea, cabe mencionar que el Informe Mundial de Naciones Unidas sobre Violencia contra los Niños y Niñas concluye que en América Latina y el Caribe, viven más de 190 millones de niños y niñas, cada año más de 80.000 mueren a causa de la violencia en sus hogares y más de seis millones sufren abusos severos.
Un recurso para registrar, observar y realizar un seguimiento de ambas situaciones lo constituyen los Observatorios de Violencia de Género. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires anunció la creación de un organismo de monitoreo en su jurisdicción en marzo de 2007 (al elaborar este artículo se consultó su página web y las últimas actualizaciones son del mes de octubre), y ya existen experiencias similares en España y México.
Son organismos que diseñan sistemas de información para registrar y hacer seguimiento de las situaciones de violencia contra las mujeres que se produzcan en el área de su incumbencia. Así como también de los resultados que se obtienen a partir de la aplicación de las políticas públicas en la materia. Unifican la recolección de datos y hacen menos caótica la tarea que desde organismos ya sea privados o estatales que participan en la asistencia a las personas maltratadas se realiza (hospitales, juzgados, comisarías).
A todas luces es el resultado de una decisión política, aunque también las organizaciones de mujeres suelen tomar la iniciativa para crearlos ante la falta de respuestas por parte del Estado.
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El flagelo de la violencia familiar
La violencia familiar es uno de los flagelos más extendidos en nuestra sociedad. Tiene raíces en la cultura machista y afecta fundamentalmente a las mujeres. En general, este padecimiento es vivido silenciosamente por las víctimas, debido sobre todo a la insuficiencias de los remedios institucionales.
Las cifras de denuncias del año pasado sirven como un indicio de la extensión del problema. En la provincia de Buenos Aires se registraron 35 mil denuncias y en la Capital Federal 15 mil, pero el número de afectados es notablemente mayor. Según una estimación del BID, el 25% de las mujeres del país es víctima de alguna forma de violencia. Además, casi la mitad de las mujeres asesinadas lo fueron por actos de sus compañeros. Este cuadro muestra la degradación y sometimiento a la que son sometidas decenas de miles de mujeres en los hogares del país, pero también es prueba de la insuficiencia de la actual estrategia para abordar el problema.
Ante este panorama, es acertada la inquietud gubernamental de promover un instrumento legal que tenga mayor incidencia contra la violencia familiar. Así, el anteproyecto que está en estudio contempla penalizar no sólo las lesiones físicas, como actualmente se hace, sino también los daños psicológicos y los maltratos menores.
La sanción de una ley de violencia en el núcleo familiar puede ser, entonces, un paso importante, que les dará a los jueces un instrumento más adecuado para intervenir en las causas. Pero además resulta necesario que se implementen mecanismos que prevengan la violencia denunciada y que contengan a la víctima para que que pueda liberarse del sometimiento en el que muchas veces queda atrapada por falta de recursos. También es necesario combatir la cultura autoritaria que lesiona la integridad de las personas en el hogar.
La violencia familiar es un flagelo extendido y, según el BID, la cuarta parte de las mujeres argentinas sufren algún tipo de violencia. Es necesaria una ley para combatir la violencia familiar y revertir la cultura que la origina.
Editorial publicada en Clarín
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- Fase de acumulación de tensión:
La mujer, para no molestarle, comienza entonces a no hacer nada, intenta no expresar su opinión porque sabe que él expresará la contraria y entonces habrá “bronca”, también intenta hacer las menores cosas posibles, entra en una fase de inmovilidad, pero esto tampoco salva a la mujer, ya que el hombre la acusará de ser casi un “mueble” que no hace nada, que es una persona anodina y aburrida. Si la mujer se queja él lo niega todo y vuelca la culpabilidad en ella, y esa desigualdad que el hombre ha ido construyendo a lo largo de la relación es utilizada para callar a la mujer. La intenta convencer de que él tiene razón y no ella, que su percepción de la realidad es equivocada, y como ya hemos dicho, la desigualdad creada permite al hombre este comportamiento. Ella acaba dudando de su propia experiencia y se considera culpable de lo que pasa. Esto va a reforzar todavía más el comportamiento del hombre. Él se distancia emocionalmente, la mujer se asusta pensando que lo va a perder y que si esto ocurre será culpa de ella puesto que no ha sabido conservar su amor. El hombre ya no siente ningún amor y se distancia y cada vez está más irritable. Ella se disculpa una y otra vez, confiando en solucionar así la situación, pero el hombre se harta y siente necesidad de castigarla verbal, físicamente, o de ambas formas a la vez.
- Fase de explosión violenta:
- Fase de “Luna de Miel”
- Escalada de la violencia de género
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Es una situación de la que solo se hablaba en voz baja: el maltrato físico y psicológico en los más altos círculos de la sociedad.
No se puede hablar de incremento del número de casos de este tipo entre familias adineradas, pues no hay ninguna cifra que lo confirme. Lo que sí se puede determinar es que existen y que no es un problema exclusivo de estratos menos favorecidos.
Rosalba Urrutia, psicoterapeuta de pareja y que atiende en su mayoría a personas de estratos altos, se atreve a decir que puede haber más casos de estos en familias adineradas que en las que no lo son.
“Los temperamentos de arrogancia y prepotencia de altos ejecutivos, que se creen dioses, hacen que sean muy agresivos cuando alguien les toca su ego, por ejemplo cuando sienten celos”, dice Urrutia.
La especialista explica que es común que estos agresores en su infancia hayan visto a sus padres pegarles a sus madres. En su consultorio ha escuchado decenas de historias de hombres prestantes, educados en las mejores universidades, que atacan a sus parejas con armas o que las tiran por las escaleras.
Lo paradójico es que muchas de estas mujeres de la alta sociedad no denuncian por prejuicio social y solo buscan ayuda con un psicólogo.
“Les preocupa manchar la imagen de ese hombre que, de puertas para afuera, es perfecto, simpático y bondadoso -dice-. Sin embargo, cada vez es más difícil sostener las mentiras que ocultan el maltrato en estas clases sociales”.
Las buscan con baja autoestima
Sobre la falta de denuncia, Claudia Ramírez, abogada de la Corporación Sisma Mujer, dice que en los estratos altos hay una doble moral sobre el asunto. “En toda la sociedad hay una subvaloración de la mujer”, dice la especialista.
Psicólogos consultados sostienen que es muy común que estos agresores busquen mujeres de baja autoestima, reconocidas por su dependencia y que no tienen ideas de progreso.
Para Martha Suescún, directora de la Fundación Libérate, que atiende a este tipo de personas, el maltrato en clases altas es más estructurado que en las bajas, debido a que primero las atacan psicológicamente en privado con insultos y luego las humillan en público, antes de llegar a los golpes.
Con todo, el panorama es alarmante en el país: cada seis días muere una mujer a manos de su esposo y el año pasado 37.666 fueron maltratadas por sus parejas, siendo la intolerancia y los celos las principales causas. En una última encuesta revelada por Profamilia, el 26 por ciento de las mujeres afirmaron que recibían tratos desobligantes de sus maridos.
Máximo Alberto Duque, director de Medicina Legal, sostiene que hay un subregistro de entre 70 y 80 por ciento de los casos. “No denuncian por vergüenza, miedo o porque dependen económicamente de su cónyuge”, dice.
Además, según Duque, es común que las que denuncian al poco tiempo retiren los cargos. “Ocurre que las mujeres esperan arreglar su matrimonio o les da cargo de conciencia cuando ya se viene el castigo”, explica Urrutia.
¿Está siendo maltratada?
Preguntas para detectar si su pareja es agresor (a).
1. ¿Su pareja insiste en mantener el control de su vida y pensamientos?
2. ¿Logra someter con sus amenazas de violencia física o psicológica mediante insultos, desvalorizando sus sentimientos y opiniones?
3. ¿Cambia de un momento a otro de seductor(a) a déspota?
4. ¿Hace comentarios despectivos sobre usted o sobre otras personas en general?
5. ¿Su pareja lo (a) castiga dejando de ser cariñoso (a) y negándole dinero o contacto sexual?
6. ¿Su pareja sufre de celos excesivos y es posesiva?
7. ¿Insiste en que para satisfacerlo (a) renuncie a actividades valiosas para usted?
8. ¿La (o) obliga a participar en actos sexuales que no le gustan?
9. ¿Su pareja tiene aventuras extramatrimoniales?
10. ¿La (o) humilla en público?
11. ¿Es encantador (a) en público, pero lo (a) insulta en privado?
12. ¿Actúa como competidor (a) de otras personas importantes en su vida?
13. ¿Su pareja proyecta en usted la culpa de todos sus conflictos?
* Si contestó a cinco preguntas afirmativamente, su pareja es un agresor.
Desconozco el autor, pero agradezco a Sandra su colaboración

