Sin Dañar a Nadie


El miedo
25 Mayo 2008, 4:52 pm
Archivado en: artículos, niños

Como todo fenómeno social, la violencia, especialmente la de tipo familiar, suele utilizar de forma sistemática mitos y prejuicios para dar razón de su existencia en el seno del grupo social en el cual se lleva a cabo. En este espacio trataremos de disipar algunos de estos falsos mitos, intentando analizar, entre otras cosas, aquellos elementos que dan fuerza a esas creencias.

El primer mito del que queremos hablar concierne la violencia familiar y afirma que este tipo de violencia se da escasamente y no representa un problema tan grave. Según su definición, la violencia familiar es cualquier acción u omisión cometida en el seno de la familia por parte de uno de sus miembros que amenace la vida y la integridad física o psicológica de otro miembro, generalmente niños o mujeres.
Este mito se arraiga en la creencia de que todo lo que pase en la familia no tiene que salir de ésta y por ende hasta un hecho tan grave como un episodio de violencia suele quedarse en el ámbito familiar y viene considerado como algo secreto cuya resolución se apoya en los recursos propios de cada núcleo familiar. Esta idea se vuelve práctica común y se radicaliza hasta llegar a ser costumbre social, con el resultado de ocultar un fenómeno tan grave y relevante.

La violencia familiar, pensada en estos términos, es un tabú y, como tal, viene tratada como “cuestión privada”. A la hora de analizar el fenómeno de la violencia familiar, entonces, es preciso subrayar que la tan declamada escasez de casos no sería más que una falta de visibilidad y de denuncia de los episodios ocurridos.
En consecuencia, solamente se podrá encarar el problema de la violencia familiar sacándolo del ámbito privado y haciéndolo público, porque de esta manera la sociedad misma, sus instituciones, sus organizaciones y sus recursos tendrán la fuerza y la capacidad de encontrar las formas más adecuadas de resolución.
En este sentido la violencia familiar llega a ser un producto social y adquiere la importancia que merece, responsabilizando a todo ciudadano que esté interesado en el bienestar de su propia comunidad.

El 50% de la población mundial sufre de algún tipo de violencia familiar. Este porcentaje nos obliga a pensar en el papel que el estado tiene que cumplir en la promoción, protección, efectivización de los derechos humanos.

Fundación GUS (Grupo Umana Solidarietá)

Informó la fundación GUS se encuentra actualmente realizando educación y prevención del maltrato infantil. “Nos llaman desde las escuelas para que formemos a los profesores en lo que respecta a cómo detectar casos de maltrato infantil, cómo prevenirlos y cómo llegar al niño, y nuestra actividad es gratuita por lo que las escuelas o centros vecinales interesados pueden contactarnos al teléfono (0385) 422-1603”.

Agradecemos a Alvaro Leiva, por habernos acercado este artículo.



Violencia y discapacidad
20 Mayo 2008, 10:38 am
Archivado en: Violencia, artículos, discapacidad

Por Graciela Muñiz*

En estas reflexiones intento condensar a través del relato de una historia de vida el drama que viven las mujeres discapacitadas y víctimas de la violencia. Para hacer visible esta realidad, debemos enfrentarnos con mecanismos de negación sociales, económicos, políticos y jurídicos responsables de que este grupo padezca de una indefensión tangible.

A los diecisiete años Gladys, empleada doméstica desde los doce comienza con un cuadro de excitación psicomotriz, es agresiva de hecho y de palabra. Concurre al hospital acompañada de su madre y diagnostican un posible proceso esquizofrénico ya que presenta trastornos sensoperceptivos- alucinaciones visuales (dice ver a su patrón vestido con mortaja deambulando por la casa) y alucinaciones auditivas (expresa que el televisor y la radio le dicen cosas que debe realizar contra su voluntad).

Lo que importa es lo que ella relata, no tiene relevancia que sea real o alucinado. La realidad psíquica tiene su verdad, las alucinaciones e ideas delirantes son lo que ella tiene para contar, lo que le pasa.

Su infancia y adolescencia fueron atravesadas por una violencia difícil, imposible de soportar por el sadismo y agresividad a que fue sometida esta niña-mujer-pobre.

Desde los cinco años fue abusada por su padre con la complicidad indiferente del grupo familiar. A los doce años fue ”entregada” para trabajar en un entorno que sin tener en cuenta su edad, fragilidad y su evidente silencio e introversión como síntoma de lo que se avecinaba la somete nuevamente a un calvario que terminaría por destruirla física y mentalmente. Su patrón al igual que su padre la viola, amenazando autoritariamente a esta joven paralizada por el miedo y la impotencia.

Está claro que su psiquismo solo pudo escapar de esta violencia esclavizante estallando, pero estalló cuando ya era tarde, cuando violencia y discapacidad, discapacidad y violencia se complotaron para aislarla del sistema, de una sociedad y un entorno que la condujo a la única salida posible para soportar tanta violencia, la enajenación mental.

De acuerdo con el Art. 1 de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos ”Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos…” ¿Están incluidos en estos derechos Gladis y miles, millones de mujeres que en nuestro país y en el mundo padecen iguales vejámenes?. Lamentablemente la violencia contra la mujer con el agravante de la discapacidad ha sido y es parte de la cotidianeidad. Se les pega, se abusa de ellas sexualmente, se las viola, se las mutila.

Sin embargo estos crímenes de la vida diaria, perpetrados la mayoría de las veces en el seno de la familia y la comunidad no han sido percibidos como derechos humanos. Poner sobre la mesa la violencia específica sobre mujeres con discapacidad hace mas urgente e importante la lucha por eliminar estas prácticas. Desde allí será posible avanzar en la defensa de la dignidad de todos los seres humanos.

Nos quedamos con una pregunta. ¿Gladys, en otras circunstancias socioambientales, podría haber evitado la discapacidad que hoy padece?

*Defensora Adjunta de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.
Fuente: Artemisa Noticias



Violenta Juventud
7 Mayo 2008, 4:12 am
Archivado en: Reflexión, artículos

Si bien siempre han existido enfrentamientos entre diferentes grupos socio-culturales, en estos últimos años, estos enfrentamientos se vuelven más y más violentos.
¿Es tan natural la violencia entre nosotros que nuestros jóvenes no son capaces de discutir las ideas sin desatar un conflicto sin puñetazos, armas y brutales golpizas?
Llámese punk, cheto, negro, dark, fresa, concheto, groncho, grasa, metal, rollinga, o como tengan ganas de llamarse, estas tribus urbanas, que no son nada nuevas, se enfrentan una y otra vez. ¿Hasta cuando la intolerancia va a dominar nuestras sociedades? ¿Cuántas muertes tienen que haber para que paremos?
Hoy leí el artículo del enlace, el vocabulario es atípico en sin dañar, pero me pareció bueno compartirlo.
En Sin Dañar, la idea es ir aprendiendo a dejar la violencia, a denunciarla y a revertir sus efectos. A fin de crear una sociedad mundial más tolerante, donde siempre prevalezca la libertad y la aceptación e integración sobre la intolerancia y la opresión.



Alianzas por la no violencia
4 Mayo 2008, 7:48 am
Archivado en: artículos

Por A.W.

La Red de Mujeres de Rosario por la No Violencia es una alianza entre organizaciones de mujeres y el gobierno local. El objetivo es articular y facilitar la apropiación de instrumentos jurídicos orientados a proteger el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia. Para este año, se elaboró una plan de acción conjunta que está siendo estudiado el Área Mujer del Ejecutivo municipal. Un pasaje por las nuevas formas que adquiere la lucha contra la violencia de género.

La Red de Mujeres de Rosario por la No Violencia es una alianza entre las organizaciones Indeso Mujer y Casa de la Mujer, y el Área Mujer de la Municipalidad de Rosario, apoyadas por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM).

El espacio nació a partir de la instrumentación del proyecto ”Fortaleciendo y articulando redes promotoras de la no violencia hacia las mujeres” que trabajó en los distritos Noroeste, Oeste, Sur y Sudoeste, a través de talleres de empoderamiento de las mujeres e implementación de estrategias de prevención de la violencia.

El primer producto de este trabajo conjunto es el plan de acción para erradicar la violencia que actualmente estudia el Ejecutivo municipal.

También con apoyo del organismo internacional, el Servicio a la Acción Popular (SEAP) desarrolla el proyecto Abordaje de la violencia: estrategias de incidencia en políticas públicas municipales. La organización trabaja con la Municipalidad de Córdoba, más precisamente con la Secretaría de Educación, la Dirección de Derechos Humanos y la Subdirección de Violencia.

Se capacitó al personal de esas áreas, que asumió las estrategias educativas y asistenciales formuladas por SEAP para el abordaje de la violencia en la institución municipal. Se realizó un monitoreo (incorporación de una mirada sensible al género por parte de las y los empleados municipales), a fin de producir herramientas de incidencia en las políticas públicas vinculadas al género.

Mejorar las herramientas jurídicas

Por su parte, el Comité de América Latina y el Caribe para Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM – Argentina) lleva adelante el proyecto La Convención de la Mujeres y su Protocolo Facultativo, que inició hace tres años y cobró impulso cuando el Congreso argentino ratificó el Protocolo de la CEDAW (Convención sobre la Eliminación de las formas de Discriminación contra la Mujer) en noviembre de 2006.

La organización ofrece capacitaciones para que la ciudadanía pueda apropiarse de esta herramienta jurídica, indispensable en la defensa de los derechos de las mujeres. De ese modo concretó alianzas con instituciones provinciales y a nivel de los distritos municipales, y desarrolló seminarios talleres en Rosario, Tucumán, Puerto Madryn, Neuquén, Paraná y en las ciudades bonaerenses de San Isidro y Bella Vista. Se capacitó a unas 410 personas, que además recibieron un manual con la Convención de Cedaw, su Protocolo Facultativo y el formulario para presentar casos ante el Comité.

Esas experiencias llevaron a la representación argentina de CLADEM a reafirmar el objetivo de profundizar y multiplicar los espacios de capacitación y articulación, particularmente en las ciudades del interior del país.

Una de las alianzas logradas por CLADEM involucró a otro de los proyectos sobre violencia que acompaña UNIFEM, en este caso promovido por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL). La iniciativa se titula ”El derecho de las mujeres a una vida libre de violencia: herramientas y buenas prácticas para su protección”, que es el nombre del seminario que las organizaciones aliadas ofrecieron en noviembre del año pasado en Bella Vista, provincia de Buenos Aires.

CEJIL también propone capacitaciones para la apropiación de instrumentos jurídicos como la Convención Interamericana para Prevenir, Erradicar y Sancionar la Violencia contra la Mujer, más conocida por Convención de Belem do Pará. Las mismas incluyen presentaciones sobre “buenas prácticas jurisdiccionales”, decisiones de órganos internacionales de protección de derechos humanos que han favorecido el ejercicio del derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia. Se espera que sirvan de inspiración para formular políticas públicas en consonancia con los compromisos internacionales asumidos tanto en Argentina como Paraguay, países con los que trabaja la organización regional.

Un caso emblemático fue el de la brasileña Maria da Penha Fernandes, donde el sistema interamericano aplicó por primera vez la Convención de Belém do Pará. Maria sufrió violencia doméstica durante años. En 1983 su esposo intentó matarla, disparándole por la espalda. La dejó parapléjica. Ella hizo la denuncia policial y su ex esposo fue condenado en 1994, pero después se revocó el fallo. En 1997 se lo enjuició nuevamente y la causa fue paralizada hasta que CEJIL y CLADEM Brasil lo demandaron ante la Comisión Interamericana en 1999. Dos años más tarde, el órgano internacional determinaba que se había incurrido en violaciones a la Convención de Belém do Pará y exhortaba a Brasil a adoptar medidas que garanticen la efectiva persecución, prevención y erradicación de la violencia doméstica.

La Campaña mundial 16 Días de Activismo contra la violencia de género (ver links relacionados), que se realiza año tras año en adhesión al Día Internacional de la Mujer, también es un marco indicado para desarrollar iniciativas tendientes a eliminar la violencia machista. Tal es el caso del concurso de afiches impulsado por la representante para Temas de la Mujer en el Ámbito Internacional de la Cancillería Argentina, la embajadora Magdalena Faillace. Los afiches ganadores del certamen fueron expuestos el año pasado en las jornadas de activismo e ilustraron calendarios que se distribuyen en el ámbito del Mercado Común del Sur.

Links relacionados
Fuente: Artemisa noticias